| El Cerillo(fosforo) Soy Yo | | |
Pareciera que ya esta todo listo pero falta algo sin lo cual no puede haber carne asada ni convivencia. Sencillo pero significativo: "El Cerillo". Sin el encendido no hay brasas encendidas, ni carne asada ni nada. La carne no es por si sola que se calienta y se "asa". Si esta fría no hay problema pues para eso tenemos las brasas y el cerillo.
En la fe pasa algo similar. Hoy en día hay muchos lideres que no han descubierto algo fundamental: "El Cerillo soy yo". Claro. Por eso Jesucristo escogió solamente a doce y los mando a ser luz del mundo.
"Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada
en la cima de un monte"
Mt 5,14
Hoy muchos se quejan de que las cosas no funcionan en la pastoral y culpan al materialismo por la poca asistencia a misa; al dinero por la falta de perseverancia; a los deportes por la indiferencia; al hedonismo por la falta de vocaciones y hasta al diablo por la falta de entusiasmo, asistencia, compromiso y perseverancia de la gente. Yo creo que a veces el diablo a de estar en una esquina del salón con la cabeza agachada y entristecido diciendo: "todo yo, todo yo..." Son excelentes pretextos que no fallan.
Ser líder de excelencia es asumir la responsabilidad de que el "cerillo soy yo" y que si las brasas no encienden y no hay carne asada es porque yo no estoy lo suficientemente encendido para encender y quemar a otros. Aceptar que tengo que orar y convertirme mas a Dios clamando al Señor derrama en abundancia tu Espíritu sobre mi, quémame Señor para poder incendiar a otros; Aceptar que necesito estudiar mas sobre mi fe; Aceptar que tengo que ser mas creativo para atraer gente para Jesucristo; aceptar que necesito prepararme mas para lograr que perseveren etc.
El fósforo soy yo y no la gente. Jesucristo a ti y a mí nos ha puesto como "cerillos" para iluminar. ¿Si la gente realmente fuera fría entonces porque están creciendo las sectas? La razón esta en que tenemos que revisar nuestros métodos pastorales y nuestro "carácter" de líder cristiano. El "Cerillo" eres tú y en este libro deseo compartirte de todo corazón algunas pistas para que estés mas encendido y puedas quemar e incendiar espiritualmente a lo que esta a tu alrededor.
No culpes al materialismo por la falta de vocaciones, al secularismo por la poca asistencia a misa; a la drogadicción por la escasa respuesta de los jóvenes; a las sectas por el enfriamiento de la fe y a Estados Unidos por la miseria de América Latina... ¿Acaso cuando la Iglesia creció en los primeros siglos no hubo oposición, ateismo e indiferencia? Por supuesto que si, hasta persecuciones y mártires hubo. Fue uno de los mejores tiempos de la Iglesia, pues iba creciendo en cantidad y en santidad.
El cerillo eres tu y si no estan encendios, tu eres el que los debe de encender. Conviertete tu en un testimonio vivo del poder de Dios.(Hech 9)
Como lo dijo el Papa Juan Pablo II:
«En esta época de grandes transformaciones, el Pontífice aseguró que tanto Polonia como todos los países del mundo necesitan «hombres de fe viva, con la mirada fija en Dios, verdaderos apóstoles del bien, de la verdad y del amor que preparen los caminos de la nueva evangelización».
Entonces, si las cosas no están como lo quisieras, quémate más: Dobla más tus rodillas para orar; se mas humilde; Ten mas celo apostólico; conviértete mas a Jesucristo; sufre mas por amor al Reino; platica mas con tus ovejas; se mas santo; Prepárate mejor para tu predicación; busca primero el Reino de Dios; ten calma con los que te rodean; lánzate a usar los medios de comunicación; se un verdadero pastor; Ten el coraje de los santos ... todo esto es quemarte mas. Si quieres acelerar el Reino diariamente hay que decir:
«El cerillo: Soy yo»
Dios te siga bendiiendo en abundancia.
tomado de: http://defiendetufe.org/site/content/view/26/2/
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